viernes, 20 de febrero de 2015

Águila Roja: La Batalla de la Espada

Capítulo 1: El Cómplice

Gonzalo llevaba casi dos meses buscando a la persona de la villa que había asesinado a su esposa junto con un cómplice, que finalmente había sido asesinado por ser cómplice de un asesinato. Lucrecia le confesó al Comisario que le había confesado a Nuño que él era su padre. El Comisario no sabía ahora cómo reaccionar delante de él, ya que ahora era todo distinto para él. Juan veía como Margarita no era feliz, pensando que le faltaban joyas o algo por el estilo. Margarita en realidad se sentía mal por haberse casado con Juan tras descubrir que Gonzalo era Águila Roja.

Gonzalo consiguió encontrar una pista ya que, la noche del asesinato, un hombre extraño había estado bebiendo en la villa buscando a una monja del convento de las afueras. Águila Roja decidió ir al convento a inspeccionar. Allí descubrió que, esa misma noche, su mujer había estado hablando con la madre superiora y contándole un secreto. Águila Roja consiguió hablar con ella y que le contase el gran secreto: Lucrecia no era de sangre real. Águila Roja se quedó helado ya que, posiblemente, la persona de la villa que ordenó el asesinato de su mujer fuese Lucrecia.

Capítulo 2: Batalla de Espadas

Lucrecia estaba acostando a Nuño cuando el Comisario llegó para verle. Lucrecia le dijo que al día siguiente. En ese momento, Águila Roja consiguió entrar dentro y acercarse a Lucrecia. El Comisario se puso delante de ella con su espada para protegerle. Águila Roja le dijo a Lucrecia que sabía su secreto y que iba a pagar por haber asesinado a la mujer de la villa. Lucrecia le dijo que la mujer de la villa se lo había merecido por haberse metido donde no le llamaban. Águila Roja y el Comisario comenzaron una batalla a espadas a muerte.

Lucrecia intentaba escaparse de la villa con su hijo ya que, si todos descubrían que no tenía sangre real, acabarían muertos. Águila Roja y el Comisario continuaban luchando a muerte. Águila Roja consiguió dejar incosciente al Comisario y salió en busca de Lucrecia. Margarita fue a casa de Gonzalo para confesarle que le amaba a él y que quería que se fugasen juntos. Sátur le dijo que no sabía dónde estaba. Margarita le dijo que sabía que era Álguila Roja, escuchando Alonso la conversación y alucinando sobre que su padre era el justiciero.

Capítulo 3: El momento final

Águila Roja consiguió encontrar a Lucrecia y la ató para que no pudiese escapar junto con su hijo. Margarita y Sátur llegaron justo en el momento en el que también lo hizo el Comisario, que cogió a Margarita como rehén para que soltase a Lucrecia. Águila Roja soltó a Lucrecia. El Comisario le cortó el cuello a Margarita mientras Lucrecia golpeaba a Águila Roja, que atravesó el cuerpo de Lucrecia con su espada. Águila Roja se quitó la máscara y el Comisario descubrió que era Gonzalo. Éste le confesó que, como hermano suyo, iba a acabar lo que comenzaron Caín y Abel.

Los dos volvieron a luchar y, en ésta ocasión, Gonzalo consiguió acabar de una vez por todas con el Comisario. Mucha sangre, Gonzalo lloraba por la pérdida de su amada. Semanas después, la noticia del asesinato de Lucrecia, el Comisario y Margarita por, supuestamente, manos de Águila Roja era la noticia de la villa. Nuño no se acordaba de nada por un fuerte golpe y vivía en el castillo. Gonzalo jamás volvería a ser Águila Roja ya que había descubierto la verdad del asesinato de su mujer y eso le había costado mucho en el camino.


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